Características del cerdo ibérico

El cerdo ibérico lleva viviendo en la Península Ibérica desde hace miles de años y está completamente unido a la cultura española. Está asentado en zonas de Salamanca, Extremadura y Andalucía Occidental.

¿Qué pinta tiene un cerdo de pura raza ibérica?

El cerdo ibérico es un animal inteligente y apacible, de patas largas y recias, cabeza pequeña en relación al cuerpo y acabada en hocico flexible y afilado. Posee unos ojos pequeños bajo orejas prominentes en forma de cornisa cuando son algo cortas, y directamente sobre la cara cuando son más largas. La coloración de su piel, poco peluda, es oscura, variando entre los tonos pardos casi negro, los grises y los marrones rojizos.

Las pezuñas son un tema aparte, concretamente su color.

¿Pata negra es sinónimo de ibérico?

No.

No todos los cerdos de raza ibérica tienen las pezuñas de color negro; del mismo modo que algunas otras razas, que nada tienen que ver con los ibéricos, tienen las patas de color oscuro. Por lo tanto, que el jamón tenga la pata negra no es garantía de su procedencia.

Por ejemplo, diversas variedades ibéricas como la Torbiscal, Manchada de Jabugo, Campiñesa Rubia y Retinta, tienen un tono de piel más rojizo y pezuñas de tonos pardos.

Las variedades más comunes de cerdo ibérico como la Lampiña y la Entrepelada son de color oscuro y de ahí la popularización del término “pata negra” para referirse a los jamones ibéricos.

Ya sabes, no es suficiente con verle la patita para saber si es ibérico.

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